El ciclo sin fin, usar y tirar

Posted on 18 septiembre 2014 por



Un celular, un refrigerador, un microondas; cuando alguno de los aparatos deja de funcionar, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? “De seguro ya está viejo y repararlo me va a salir muy caro, mejor compro uno más nuevo y me ahorro lo de la reparación”. Lamentablemente, este es un pensamiento con el cual las nuevas generaciones nacen (nacemos), poco a poco se va perdiendo el “hay que arreglarlo” ahora es un “hay que tirarlo y cambiarlo”, pero aún más desafortunado es el hecho de que estos pensamientos los adoptamos en nuestras propias vidas, es decir, en nuestras relaciones. El semestre pasado leí el libro de “Amor Líquido” de Zygmunt Bauman que habla principalmente acerca de nuestra vida en estos tiempos líquidos. Algo que definitivamente me llamó mucho la atención del libro fue el hecho de que actualmente queremos obtener las cosas de una forma más rápida y esto lo podemos relacionar con las relaciones. Bauman propone que debido a la rapidez de nuestros tiempos, nosotros como seres humanos, queremos satisfacer nuestras necesidades más rápido sin embargo, hoy en día cuando nos encontramos en una relación y las cosas ya “no funcionan”, decidimos romper con la persona en cuestión en lugar de analizar el ¿por qué? no funcionan, y así es como el consumismo se apodera de nosotros.

 

Hace algunos años, las relaciones se iban construyendo poco a poco y el compromiso era más serio. En la actualidad, nadie tiene tiempo para tal construcción, por lo que mucha gente opta por evadir esas relaciones o simplemente prefiere la muy conocida “one night stand” para satisfacer necesidades, sin compromisos ni ataduras. No estoy diciendo que sea malo, sin embargo me parece impresionante como el consumismo ha llegado a nuestras relaciones no sólo de pareja, sino también familiares y con nuestras amistades. Comentando un poco más acerca del documental, lo que atrajo mi atención fue que ésta idea de consumir debido a la corta vida de nuestros aparatos, no es nueva, ha venido construyéndose desde hace años y me parece bastante contradictorio el hecho de que se trate de hacer más “eficiente y duradero” a un producto y éste, en lugar de tener esa eficiencia y durabilidad, tenga menos tiempo de vida que su antecesor. Asimismo, creo que a pesar de que somos consientes de lo que ocurre en nuestro entorno, estamos acostumbrados a todo este procesos de comprar, usar y tirar, sin embargo me surge una pregunta, ¿nuestros nietos seguirán éste patrón de comprar, usar y tirar?

 

Por María Fernanda Hernández Cruz

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