Ejemplo “Comprar, tirar comprar”

Posted on 18 septiembre 2014 por



En mi caso, la obsolescencia programada ocurrió sin darme cuenta. El año pasado me compraron una computadora, todo estaba bien pero el cargador comenzó a fallar. Ingenuamente pensé que podría sobrevivir pidiendo otros cargadores prestados y fue cuando me di cuenta que la entrada era totalmente distinta (esto pasó en un solo día). El modelo de mi computadora no era tan común en los estudiantes y tuve que comprar otro. Nunca pasó por mi mente ir a arreglar el anterior, ni siquiera pensé en la garantía (la computadora tenía menos de un año), simplemente decidí gastar $1, 500 en un cargador nuevo. Y esta decisión se basó en mi necesidad por usar mi computadora, prácticamente toda mi vida está ahí dentro y no pasaron más de 24 horas para que yo insistiera en que un cargador nuevo era sumamente necesario para poder hacer mi tarea, mi trabajo e incluso para comunicarme.

Pienso que actualmente la obsolescencia programada es inevitable pues el consumo de productos es uno de los mayores sustentos de la economía mundial, además hemos creado necesidades incluso vitales en objetos (dispositivos móviles, computadoras). Así mismo creo que otro factor influyente en optar por comprar en vez de arreglar, es el tiempo que conlleva hacerlo, esto pasa no sólo con objetos tecnológicos, sino también con nuestra ropa u otros artefactos, pues “los objetos útiles e indispensables de hoy son, los desechos de mañana”. (Bauman, 2007)

Referencias

Bauman, Zygmunt. (2007). Arte, ¿líquido?   Madrid: Sequitur.

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