Comprar, Tirar, Comprar…

Posted on 18 septiembre 2014 por



La manera en la que la Obsolecencia Programada se hace presente en nuestra vida cotidiana, hace que dude acerca de lo significa la compra en nuestra vida. Algo que realmente me impresionó fue cómo de un sólo modelo a varios modelos que duraban tan sólo tres años y obligaban a los consumidores a comprar un coche nuevo. Con el diseño exterior, cambian la perspectiva de ver los productos y obligan a sus competidores a tomar el mismo sistema. De esta manera vuelven más “competitivo” el mercado automotriz. También la duración de las medias de Nylon es el ejemplo perfecto de como esta Obsolecencia marca una gran tendencia tanto cultural como social. Al ser un gran producto de las moda, las medias hacen su trabajo maravillosamente: son duraderas y resistibles. Hasta que cambian la fórmula del elástico.

Lo más curioso del caso es cómo se vuelve realmente una teoría. Y no me refiero a la manera en la que se enseña este método en las escuelas de ingeniería y diseño, sino más bien en como se vuelve una teoría como tal. Cuando la señora cuenta de cómo London le explica su teoría, nos empieza a mostrar cómo es que el autor formal de la Obsolecencia programada pensó. Al principio, simplemente era una filosofía la cual creía iba a producir un cambio económico a favor pues implicaría mas empleos. Esto siempre siendo muy “radical”.

Un ejemplo es los celulares. Actualmente se han hecho investigaciones que los celulares duran aproximadamente 2 años. Y no necesariamente el celular o la estructura de este; la batería es la que no dura mucho tiempo. Por lo mismo, los contratos con las telefonías tienen este tiempo máximo de contratar el servicio. Los diseños tienen mucho que ver. Cada año o de cada 6 a 8 meses, cambian de imagen o forma siendo mas “atractivos” y cambiando las funciones esenciales de tu equipo para que a la larga ya no funcione. EJEMPLO: IPHONE.

Otro ejemplo más personal, es una televisión. En mi casa cuento con una televisión que se compró en 1980. Es de aproximadamente de 40” y se ve perfectamente. Al contrario de las pantallas de hoy que empezaron siendo de plasma, después las cambiaron a LCD  y finalmente (hasta ahorita) a ser de LED’s. Mi televisión se ve como una de ahorita, tal vez no iguala en calidad pero iguala en función. Creo que este tipo de “evolución televisiva” es mas moda que otra cosa.

Publicación por Brenda Daniela Pérez Trejo

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