Hasta que la muerte los separe…

Posted on 24 septiembre 2009 por



 Iglesia Católica-Estado Mexicano- Medios de comunicación

Una de las dificultades más recurrentes en la política, al menos en nuestro país, es distinguir los ámbitos de actuación del Estado y de la Iglesia católica. Enfocar el dilema de Iglesia y de política induce a la manifestación de emoción, polémica y controversia, como si todos los implicados fueran miembros de alguna institución, como si todos pertenecieran a la “cofradía del santo reproche” (frase de Joaquín Sabina), todos levantan la voz para justificar ya sea el poder de Dios, el  del hombre o ambos;  aunado a esto existe un tercer implicado en esta peligrosa relación, pues no conforme con ser un temible duopolio, los medios de comunicación se han colocado en el tercer vértice para así formar el triángulo inquebrantable.

Por razones como ésta es difícil percibir con claridad, madurez y objetividad la relación entre las tres instituciones porque, aunque las tres partes implicadas niegan y desconocen cualquier tipo de vínculo; éstas se relacionan con amor o con odio. El objetivo de las siguientes líneas es demostrar lo anterior y confirmar que  a pesar del “divorcio definitivo” con carácter de inapelable; Iglesia y Estado en México permanecerán juntos indefinidamente, además que apegándose a la realidad de estos tiempos postmodernos aceptaron a un tercero en su apasionada relación.

Iglesia-Estado

El tema sobre la relación Iglesia-Estado es  antiguo: se remonta, por lo menos, al siglo V cuando el papa Gelasio I utilizó la figura de las “dos espadas” para diferenciar a las dos instituciones y decir a quién le correspondía ostentar el poder soberano. En la época medieval, como es bien sabido, esta lucha se inclinó a favor del Papa sobre el emperador o los reyes. El argumento que se utilizó en aquel entonces para justificar la supremacía eclesiástica fue la subordinación que los poderes terrenales le debían al sacro poder divino. Como encarnación de la religión única y verdadera, el Vaticano asumió la prerrogativa de investir a los gobernantes de la legitimidad necesaria para gobernar; la autoridad no la daba el pueblo, sino Dios. (Camp, 1998)

La declinación del poder eclesiástico sobrevino cuando apareció la cultura moderna, es decir, la cultura laica e inclusive en algunas ocasiones escéptica, a la cual contribuyó una grandiosa expansión de expresiones artísticas ya no controladas por la Iglesia Católica; la tolerancia en el ejercicio de diferentes cultos religiosos, el desarrollo del método científico, el florecimiento de la perspectiva humanística, el surgimiento de la sociedad secularizada y por supuesto la liberación comercial (Schettino, 2008) fue aquí cuando supuestamente se dio la separación, sin embargo aún para 1990 había una lista de libros y películas prohibidas por la Iglesia católica cuya venta, al menos en México, estaba sancionada.

 

¿Divorciados?

¿Divorciados?

 

La antigua fuente de legitimidad de la autoridad civil derivada del “derecho divino” fue sustituida por una fuente de legitimidad distinta derivada de algo más “tangible”: los derechos del hombre y del ciudadano. Esa es la base de la soberanía popular a la que se supone hoy está subordinado cualquier tipo de poder, comenzando por el eclesiástico. Las constituciones modernas presumen partir de la premisa de que el único principio válido de legitimidad de la autoridad política es la voluntad de los ciudadanos, pero conforme ha pasado el tiempo no ha sido sino el Estado quien se ha encargado de demostrarnos lo contario. (Fernández-Santillan, 2008)

Es irónico, pues en pocos países como en México se expresa con tanta nitidez y asertividad  la formación del Estado nacional como un Estado laico. En 1834, José María Mora propuso reformar la Constitución para  resolver la confusión entre  Estado e Iglesia, que “supone al poder civil investido de funciones eclesiásticas y al poder eclesiástico de funciones civiles, y ya es tiempo de hacer que desaparezca esta mezcla monstruosa, origen de tantas contiendas” (Ruíz, 2009) sin embargo es claro que esto al parecer nunca sucedió, la ironía es tal que México es de los únicos países en donde aún existe un partido político que se autodefine como una asociación política, católica y democrática.

iglesia_aborto_anticonceptivo_violacion

No obstante, es así como lo marca nuestra historia, la construcción de la república se realizó legislando a favor del laicismo; es decir, promulgando leyes diferentes de las disposiciones eclesiásticas. La primera ley que generalmente se reconoce como la que inició el movimiento fue emitida en 1855, conocida como ley Juárez. A esta  se le suman muchas otras, especialmente las Leyes de Reforma que exigían la separación definitiva entre ambas instituciones, convirtiéndose en un capítulo tan importante que alcanzó rango constitucional en 1873.

De manera subsecuente la Carta Magna que nos rige hoy en día, 1917, fue heredera del laicismo y del principio de soberanía popular; el artículo 130 no deja lugar a dudas: “Las iglesias y demás agrupaciones religiosas se sujetarán a la ley, los ministros no podrán asociarse con fines políticos ni realizar proselitismo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política alguna. Tampoco podrán en reunión pública, en actos del culto o de propaganda religiosa, ni en publicaciones de carácter religioso, queda estrictamente prohibida la formación de toda clase de agrupaciones políticas cuyo título tenga alguna palabra o indicación cualquiera que la relacione con alguna confesión religiosa. No podrán celebrarse en los templos reuniones de carácter político, ni ser transmitidas en medios de comunicación  En los términos de la ley reglamentaria, los ministros de cultos no podrán desempeñar cargos públicos. Como ciudadanos tendrán derecho a votar, pero no a ser votados”. (Artículo 130, 1917).

Por tanto no hay que hacer muchos esfuerzos para afirmar que existe más de una anomalía y violación al artículo 130, que la separación por la que tanto se trabajó no tuvo carácter de irrevocable como se había puntualizado, que casi 100 años después de que se derrogó la participación de la Iglesia en asuntos de carácter político, esta Institución sigue opinando y participando de manera activa, directa y diversa en asuntos del Estado, sin que ninguna autoridad federal haga nada y todo esto apoyado y difundido por los principales medios de comunicación; la pregunta es:  ¿Por qué?, si se encuentran en plenas facultades de derecho para hacer algo y tomar medidas, será entonces por ¿Por miedo, por respeto o por tradición?

Norberto vs AMLO

Norberto vs AMLO

Datos acerca del catolicismo en México

Hecho Datos Ranking*
Catolicismo 89 % 19º (de 96)
Asistencia a misa 46% 9º (de 53)
Número de creyentes 101,109,100 2º (de 170)
Cárdenales 4 7º (de 63)
Diócesis 88  
Sacerdotes 13.700  
Religiosos/as 36.000  

*Datos de entre los años 2000 y 2006, proporcionados por nationmaster.com y la CIA.

Medios- Iglesia Católica

Como se puede observar, es un hecho que México continúa siendo uno de los países más católicos del mundo, independientemente de si la religión está o no realmente separada del Estado. Por ende, se abre la posibilidad a cuestionamientos como: ¿Por qué? ¿Tienen los medios algo que ver en esto?

El sacerdote de la farándula

El sacerdote de la farándula

México era un país de tradición religiosa muy afincada, incluso antes de la llegada de los españoles. Estos impusieron una nueva religión que, adaptada con las anteriores, arraigó en la sociedad mexicana hasta nuestros días. Esto es más de lo que puede decirse de muchos países “originariamente” católicos como la misma España.

Esto nos lleva a pensar que los países latinoamericanos, con México y Brasil a la cabeza, encontraron en la religión católica impuesta, el mismo consuelo y fe que en sus anteriores creencias, muchas que aún hoy mantienen y combinan con el catolicismo. De esta forma, podemos considerar la profunda tradición religiosa de estas culturas como un aliciente para el mantenimiento del sentimiento religioso en nuestros días.

Por otro lado,  la religión es utilizada como una herramienta de consuelo o estímulo en tiempos de crisis. Aquellas naciones que sufren crisis constantes, si no permanentes, tienen también  más tendencia a declararse profundamente religiosos. Este es considerado como uno de tantos  motivos que promueve a México a continuar siendo uno de los países con más población católica del mundo.

No cabe la menor duda que los medios tienen cierta influencia en este hecho. Como ya se ha visto en otras entradas de este blog, está más que probado que los medios de comunicación, cuando crean su agenda, están condicionando las nuestras. Si los medios no lo dicen es que nunca ocurrió.

Los medios de comunicación, la Iglesia y el sistema político forman una entidad. El poder y la influencia de la Iglesia y de los políticos dependen en gran parte de los medios. En la relación entre los medios de comunicación y la Iglesia Católica,  es más evidente que esta última participa frecuentemente en los medios de comunicación para cumplir con su tarea evangelizadora. Su participación en los medios le permite penetrar de manera más amplia en la sociedad.

 

Algunas situaciones recientes que mejor ejemplifican este hecho son: durante el polémico  y acalorado debate acerca de la despenalización del aborto, a petición del Cardenal Norberto se pospuso la publicación de dicha iniciativa en el diario oficial. Otro ejemplo es: cuando cada año en tiempo de campaña los candidatos realizan  meetings en templos religiosos, tal cual fue el caso de  Vicente Fox quien utilizó el estandarte de la Virgen de Guadalupe como imagen en su campaña o bien,  cuando la Procuraduría General de Justicia violando todo estatuto declaró como privado el expediente del padre Maciel; es probable que lo escuchemos todos los domingos en misa cuando el padre de nuestra parroquia pida a Dios por su candidato y más recientemente con la petición realizada por parte de la Iglesia Católica: quienes apelan por la apertura a favor de las asociaciones religiosas para poseer medios masivos de comunicación, y la supresión de la disposición legal que limita la asistencia de las autoridades a actos religiosos de culto público, son algunas de las tareas pendientes en el marco jurídico mexicano, afirmó Manuel Corral, secretario Ejecutivo de relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia del Episcopado Mexicano (Pavón, 2009).

 

Derogar la necesidad de informar a la Secretaría de Gobernación para la transmisión de actos religiosos a través de radio y televisión, es otra de las tareas pendientes. Siendo así: ¿Dónde queda la separación de la que tanto se ha hablado?

El hecho que acontezca dicha separación, marca un retroceso definitivo para México. El uso de los medios de comunicación para fines de difusión de ideas de carácter religioso es inadmisible en estos tiempos  y  resulta ser más indignante que la Iglesia Católica pretenda poseer y controlar por completo parte de los medios de comunicación.

Es suficientemente claro el objetivo con la transmisión de programas como La rosa de Guadalupe y Cada quien su santo en horario estelar, estos dos unitarios que pertenecen a Televisa y Tv Azteca, respectivamente, tienen como hilo conductor la fe y la religión católica, las sinopsis de las dos telenovelas comienzan de forma idéntica: “La fe mueve montañas”, en la opinión del Dr. Macario Schettino, especialista en el análisis de la Historia de México: “La religión católica es y ha sido el principal enemigo del Estado Mexicano y la fe además de mover montañas promueve el conformismo y la ignorancia”.  

En conclusión el hecho de que  Iglesia, Estado y medios de comunicación en ocasiones parezcan uno mismo, no se resolverá negándolo o buscando romper ese vínculo pues por diversas razones esto resulta imposible, desde nuestro punto de vista , es necesaria la creación de un nuevo modelo que sea capaz de generar colindancias y concordia en el mejor marco institucional, siendo posible la separación y delimitación de los tres esferas ; es decir que esta relación sea legítima y legal y que se efectúe en un marco democrático y transparente; pues después de todo este trinomio permanecerá junto… hasta que la muerte los separe.

Referencias:

(1917). Artículo 130. En CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. México.

Camp, R. (1998). Cruce de espadas: Política y religión en México. México, D.F.: Siglo XXI.

CIA World Factbook (https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/mx.html)

Fernández-Santillan, J. (2008). Iglesia, Estado y medios de comunicación. Letras Libres , 25-29.

Pavón, O. (14 de Agosto de 2009). La Iglesia exige eliminar trabar para poseer medios de comunicación Masiva. La Crónica de México , pág. 7.

Ruíz, E. (17 de Abril de 2009). Entre Iglesia y Estado es necesario un marco legítimo y transparente. La Crónica , pág. 19.

Schettino, M. (24 de Noviembre de 2008). Iglesia y Estado. El Universal , pág. 17.

TELEVISA. (22 de Septiembre de 2009). Televisa. Recuperado el 22 de Septiembre de 2009, de Televisa: www.televisa.com.mx

 

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