PUBLICIDAD: ¿Un gancho a la emoción?

Posted on 31 agosto 2009 por



En tan sólo una década, hemos vivido una transformación radical en todos los escenarios que intervienen directamente con la  sociedad, tales como la economía, la política o la publicidad. Como respuesta a las necesidades, valores e intereses de la sociedad actual, la publicidad se ha visto obligada a cambiar, y para notarlo, basta con remontarnos un poco a la historia para identificar la manera en la que este medio se ha ido transformando. Hace 10 años, la publicidad reflejaba todos los beneficios que un producto podría ofrecer, esto con el objetivo de que la gente conociera y valorara el producto a través de sus apariciones en los medios de comunicación. Sin embargo, en la actualidad, las campañas tienen como objetivo que el consumidor se identifique con la historia que aparece en el comercial y no con el producto; es decir, el producto ahora tiene un papel secundario y la idea de identificación es la clave de la publicidad actual.

La publicidad es una técnica o sistema de comunicación masiva que tiene como principal objetivo persuadir al receptor con la información del producto anunciado, y se apoya de herramientas como la sociología y la psicología para lograr este propósito. (Trouer, 2001) Para la publicidad, es de suma importancia comprender el contexto y el perfil de la sociedad, ya que de esta manera se crea una estrategia que cause el suficiente impacto sobre ésta. (Trouer, 2001)

Una de las principales características de la sociedad actual es el consumismo, por lo tanto, un simple “spot” con mensaje denotativo, es decir, que a simple vista se puede apreciar de qué tipo de publicidad se trata, no logra causar el suficiente impacto, sin embargo, un mensaje connotativo, que le otorgue beneficios tanto a la marca como al consumidor por medio de historias ajenas al producto en sí, obtiene mejores resultados. Nos dice Baudrillard que en la época postmoderna, las mercancías se sistematizan desde el lenguaje que las rodea. El valor pasa a ser signo. (Muñoz, 1989) Es decir, que las mercancías forman parte ahora de nuestra identidad como símbolo y no solo como una mercancía, y esto hace referencia directa al tipo de consumismo en que vivimos

Un claro ejemplo de esto son los comerciales que ha sacado Coca-Cola durante estos tiempos de crisis, en los que a través de una canción que hace referencia a que mañana será un mejor día, se gana el agrado de la gente sin siquiera hacer propaganda real del producto.

Las tácticas comerciales de la publicidad se basan en crear una relación cercana entre el producto y el consumidor mediante la carga de valores que se le otorga al producto y que genera la impresión de que la empresa tiene un fuerte compromiso social, y de esta manera consigue atraer más a los consumidores, formando un vínculo más estrecho. (Trouer, 2001)

Las disposiciones gráficas son de mayor impacto en las sociedades, y así, un publicista tiene que tomar en cuenta técnicas gráficas que sean especialmente atractivas e impactantes para el espectador. De igual modo, se tiene que recurrir a la teoría del color; de este modo se recurre a la psicología para así poder resaltar alguna cualidad en el producto.

Es imprescindible señalar y remarcar que algunas de las técnicas publicitarias de hoy en día, son un recurso un tanto desesperado por vender a una sociedad hedonista.  Las técnicas retóricas usadas tratan de llegar al inconsciente para así impactar al consumidor, siendo así que en muchos casos apelan a las emociones del consumidor.

Uno de los trucos publicitarios más utilizados, son los mensajes subliminales. Estos entran indirectamente a nuestro inconsciente sin pasar por ninguno de nuestros sentidos (olfato, tacto, etc.), por lo que cada que vemos algún tipo de publicidad, puede que estemos recibiendo cierto tipo de información diferente a lo que nosotros creemos estar percibiendo.

La publicidad subliminal se ve en cualquier tipo de medio de comunicación, como televisión, radio e internet, por lo que estamos totalmente expuestos y bombardeados de diferentes mensajes a parte de la venta del producto.

Hoy en día, la publicidad contiene gran connotación sexual, por lo que entre más vincules el erotismo en ella, más atractiva será para los compradores, esto se debe a que la sociedad vive hoy en día en una época donde el atractivo físico es sinónimo de éxito.

Dicho lo anterior, podemos darnos cuenta que en la actualidad, la publicidad dejó de estar enfocada en el producto en sí; ya que ahora está dirigida en el “hecho” de lo que conlleva comprar y portar ese producto (amistades, relaciones sentimentales, mejor apariencia, status, etcétera), por lo que muchas veces el anuncio televisivo refleja lo que nos gustaría ser o tener.

La cultura popular se engancha cada vez más con la publicidad, haciendo creer a las masas y a sus consumidores que las compañías y sus productos no están tan distantes de la gente y que ellos también sienten. De este modo se crea una dependencia y hacen creer que uno necesita el producto, porque el producto lo necesita a uno. Pero también como menciona Baudrillard las sociedades postindustriales, han generado una nueva clase del ocio en la cual existe una necesidad de satisfacer ese ocio dentro de su identidad, pero no tiene una noción que diferencie las necesidades primarias de las secundarias y provoca consumos fuertemente ideologizados. (Muñoz, 1989)

En conclusión, lo que queremos decir, es que el capitalismo ha empujado a la publicidad a ser una herramienta cada vez más simbólica para atarnos y enajenarnos a este nuevo tipo de consumismo que apela más a una falsa identidad, basada en valores hiperreales y virtuales, a través de la televisión. Y si, aceptamos que el ingenio es bastante talentoso en estos casos, pero lo dudoso es la intención detrás del comercia. ¿Todas estas empresas realmente están interesadas en tu bienestar? ¿Sus productos te ayudan de alguna forma? ¿Sus movimientos filantrópicos se igualan al abuso social disfrazado?

Referencias

Coca – Cola Publicidad (2009, agosto). Disponible en www.coca-cola.com

Muñoz, B. (1989) Cultura y comunicación: introducción a las teorías contemporáneas. (1ª. ed.) Barcelona: Barcanova.

Trour, J. (2001) Las 22 leyes del marketing. (4ª. Ed.) Washington:McGraw Hill.

Youtube Videos (2009,agosto). Disponible en www.youtube.com

Publicado por el Equipo Sin Nombre

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