E-Politics: La nueva era

Posted on 21 agosto 2009 por



“Thoughts on the intersection of search, media, technology, and more”

Battelle, 2009

La constante serie de revoluciones virtuales ha generado nuevos escenarios que, paulatinamente, se infiltran en vastas esferas sociales. Prueba de esto, es la introducción del uso de la Web 2.0 en cada vez más espacios de índole político. Cuestión que, inicialmente, no se había considerado abordar como un talante específico dentro de la estructura pensada para el funcionamiento de la convergencia tecnológica. Sin embargo, la frenética evolución de esta “realidad”, que demostró un fuerte posicionamiento dentro de la vida de las personas, propició la proyección tradicional de escenarios cotidianos a su símil dentro de la “realidad virtual”.

Este gran salto tecnológico, no sólo permitió dar un pasó más en la consolidación de la estructura del artificialismo postmoderno; sino, también, brindó la oportunidad de entrever el preludio de innovaciones que, posteriormente, se abrirían paso para dar inicio a un nuevo modus vivendi. Esta forma de vida, ya no sólo sentaría sus bases comunicativas en las vías tradicionales de comunicación; por el contrario, iniciaría la génesis de una fusión que, más tarde, se conocería como “Web 2.0”. Así, es acertado esclarecer qué es lo que, de forma generalizada, se concibe como “Web 2.0” y cuál ha sido la ruta de cambio de las transiciones que, inherentemente, ha tenido que enfrentar.

Web 2.0: Convergencia en crecimiento

Si existe una “Web 2.0”, es lógico pensar que, en su momento, tuvo lugar una “Web 1.0” con características que, indudablemente, fueron los modelos del inicio de transformación de la realidad virtual primitiva. Tim O’Reilly, fundador de la corporación con presencia internacional denominada O’Reilly Media, fue el primero en acuñar el término “Web 2.0”  en el 2004 a partir de una discusión con el reconocido periodista especializado en medios, John Battelle, y con la empresa de soluciones tecnológicas ‘Medialive’. En este sentido, la constante en la conferencia se focalizó en concebir la Web no sólo como un servicio de redes; sino, como una plataforma tecnológica que tuviera la capacidad de utilizar a su favor el fenómeno de la “Inteligencia Colectiva”. Factor con el cual, además de brindar la oportunidad de convergencia de aplicaciones,  anunciaría el auge de la metamorfosis del rol de las personas de usuarios a servidores autónomos.

Sería así como en los años posteriores se concebiría la Web 2.0: una plataforma virtual compuesta por una notable convergencia de recursos que permite la participación simultánea de los usuarios. Ejemplo de lo anterior, es la creación de sitios como las denominadas ‘Wikis’ que revolucionaron la creación de contenidos en la red. Además de espacios como ‘Flickr’ y ‘Youtube’ que lograron crear un vía a través de la cual fuese posible compartir imágenes y videos en línea simultáneamente y en tiempo real.

Al tiempo en la que estas plataformas evolucionaron, se inició otra etapa de crecimiento a la cual me parece prudente denominar la segunda fase de la Web 2.0. Esta segunda parte del desarrollo infraestructural y consolidación de la nueva era de plataformas, consistió, justamente, en integrar las plataformas primitivas (mencionadas en el párrafo anterior) e integrarlas en otra plataforma de un nivel superior o segundo nivel. Esta agrupación de plataformas de primer nivel sería la inspiración para que sitios como Facebook, Hi5, Myspace y Blogs independientes protagonizaran el proceso de consolidación de la Web 2.0.

La Web 2.0 en la política

Pocas veces en la historia se han registrado grandes transformaciones que establezcan una fuerte redirección en el uso de nuevas vías de comunicación. Desde una perspectiva personal, me parece que las únicas que, de forma absoluta, han propiciado cambios notables (bajo una visión de impacto global) han sido la invención del telegrama, de la transmisión satelital y del internet. Bajo este contexto, la invención del internet y su posterior desarrollo, significó el inicio de una intercomunicación más directa, personalizada, sencilla y con una oportunidad más amplia de poder llegar a un mayor número de audiencia distribuida a lo largo del mundo.

En este sentido, la Web 2.0 ha dado el siguiente paso en redirección de difusión de información. Factor que, aunado a su predominante utilización en el sector del entretenimiento mediático, últimamente ha sido el leitmotiv a través del cual se ha generado una nueva forma de conducción de campañas electorales. Es, precisamente, este aspecto el que ahora protagoniza las nuevas vías de difusión de la política o como  lo denomino: E-politics.

Ejemplo de lo anterior es la introducción de portales en línea en servidores como Facebook, Twitter, Myspace, Youtube, etc. de partidos e instituciones políticas que hacen uso de la Web 2.0 para obtener la cantidad de ventajas que, per se, esta convergencia ofrece. No sólo se trata del hecho de poder tener la capacidad suficiente para asegurar el destino directo de la información; sino también, de abordar ángulos tales como el apoyo a la conservación de la ecología (con base en la teoría paperless), la posibilidad de retroalimentación entre los actores políticos y los navegantes cibernéticos, la oportunidad de medir la participación y respuesta colectiva y la extraordinaria posibilidad de darle un enfoque renovado a la propaganda política.

Sin embargo, es necesario decir que, al igual que el panorama está compuesto por una amplia gama de ventajas, también representa una serie de debilidades a enfrentar. En primer lugar, la enorme desigualdad de acceso a la tecnología no permite establecer una comunicación que aparentemente pudiera arribar a toda la población local de un país o a la mayoría de las personas de forma nacional o/e  internacional. Además, la creciente brecha digital entre naciones, debido a la incapacidad económica de países en vías de desarrollo, no permitiría la existencia de un balance para la consolidación de democracias de forma global. Y, finalmente, uno de los problemas más alarmantes es el direccionamiento de información a sectores o grupos de personas en específico que puedan llegar a tomar ventaja sobre las demás personas. Todo lo anterior, aunado a la gran dificultad que representa el controlar a usuarios virtuales.

Hacia un nuevo rumbo

Sin duda, la Web 2.0 ha renovado la manera de hacer política y, en específico, de la conducción de campañas electorales. El Parlamento Europeo, Estados Unidos de América y, de forma local, los partidos políticos de este país son ejemplos notables de hasta qué punto es posible lograr infiltrarse en círculos de personas, que, de forma paralela, constituyen una forma exponencial de difusión de la información.

Los actores políticos dentro de Web 2.0

Los actores políticos dentro de Web 2.0

En el caso particular de México, en las elecciones intermedias nacionales para la selección de diputados, senadores y diputados estatales, México se posicionó como uno de los países pioneros, en América Latina, en utilizar la Web 2.0 para la difusión y manejo de las campañas electorales de los candidatos. Justamente, los mismos candidatos se valieron de sitios como Facebook, Twitter y Youtube para publicar material propio en favor de su candidatura; factor que, visto en perspectiva, fomentó el surgimiento de redes virtuales que discutían acerca de aspectos varios sobre las elecciones. Un caso específico de esto, es el movimiento ‘Vota en Blanco’, encabezado por Luis Manuel Pérez de Acha que previo a las elecciones, erigió un sitio electrónico con la finalidad de proponer la opción de anular el voto ante la perspectiva generalizada de la carencia de candidatos adecuados por quienes votar.

Sin duda, en México se ha abierto un desafío y, sobre todo, una nueva era de hacer política. Aunado a los retos mencionados, es justo decir que, si bien las debilidades pueden llegar a representar problemas realmente trascendentales si no se toman acciones al respecto, también es cierto que México ha dado un paso más en vanguardia tecnológica aplicada a la comunicación. Es tiempo de atender estas problemáticas que, seguramente, en un corto plazo se convertirán en el punto de enfoque de la política del futuro.

Referencias

  1. O’Reilly, Tim. (30 de septiembre de 2005) What’s Web 2.0? Recuperado el 19 de agosto de 2009, de http://oreilly.com/web2/archive/what-is-web-20.html
  2. O’Reilly. Tim O’Reilly. Recuperado el 19 de agosto de 2009, de http://oreilly.com/web2/archive/what-is-web-20.html
  3. Medialive. Innovative Digital Content Protection and Marking. Recuperado el 19 de agosto de 2009, de http://www.medialive.com/about-medialive/company-profile.php
  4. Fundación Luis Vives. Elecciones europeas, web 2.0 y ciudadanía. Recuperado el 19 de agosto de 2009, de http://www.fundacionluisvives.org/temas/europe_direct/elecciones_europeas__web_2_0_y_ciudadania/index.html
  5. Robles de la Rosa, Leticia. (3 de Mayo de 2009) Arrancan campañas electorales…virtuales. Recuperado el 19 de agosto de 2009, de http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/primera/pulsonacional/arrancan_campanas_electorales…_virtuales/588918
  6. Gifreu, Josep. (17 de febrero de 2008). De la televisión a la www. Recuperado el 19 de agosto de 2009, de http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080217/53437022380.html
  7. México Vota en Blanco. (2009). Recuperado el 19 de agosto de 2009, de http://www.votaenblanco.org.mx/
  8. Concepto Radial. (2009). Análisis Elecciones: Entrevistas. Recuperado el 19 de agosto de 2009, de http://conceptoradial.blogspot.com/2009/07/analisis-de-especialistas-elecciones.html

Andres Villa

A01121179

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